VOL. 166 compartir
「El verdadero placer de compartir no viene sólo de ver a la otra persona feliz, sino también de ver que el futuro de ese objeto será más feliz también.」
「El verdadero placer de compartir no viene sólo de ver a la otra persona feliz, sino también de ver que el futuro de ese objeto será más feliz también.」
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| Foto por Kazuya Kamenashi |
Os comparto el mejor momento de relajación.
Visité la casa de mis padres después de mucho tiempo y pasé un buen rato con ellos y con los perros.
Por cierto, la que sale al fondo de la foto es mi madre. Risas
Supongo que como llevo muchos años escribiendo una columna en esta revista de belleza y también hablo de estos temas en YouTube, cada vez más gente me pregunta cosas como: “¿Conoces algún buen cosmético?”. El otro día, cuando fui a una reunión de antiguos alumnos de la que fue mi primera serie, 3-nen B-gumi Kinpachi-sensei, las mujeres también me preguntaron sobre el cuidado de la piel. Les compartí muchas de mis recomendaciones actuales. Mi favorito, sin duda, son las mascarillas faciales. No sólo hidratan, sino que también siento que ayudan a reafirmar y a levantar todo el rostro. Siempre tengo varias de marcas como Numbuzin, FAS o POLA. Y en cuanto a cosméticos "de rescate", sigo confiando en SK-II. Más que usar un solo producto de forma continua, prefiero usar varios en paralelo. Siento que elegir según mi estado de ánimo o la condición de mi piel ese día hace que el efecto sea mayor. No soy un profesional de la belleza ni conozco en profundidad la teoría detrás de los cosméticos, así que lo que digo es más bien algo intuitivo. Pero creo que también es importante ser honesto con lo que sientes al enfrentarte a ti mismo cada día.
Y no solo en la belleza, cuando experimento algo, no quiero saber demasiado sobre la teoría. Ni siquiera leo las instrucciones en detalle. Siento que, si no lo entiendes todo demasiado, puedes elegir de forma más sincera según cómo te sientes en ese momento, y es como si te dejaras llevar por una especie de "magia" que no se puede explicar con lógica. Por supuesto, cuando se trata de trabajo o de momentos importantes, sí intento aprender bien la teoría y buscar resultados seguros. Pero en el día a día, prefiero dejarme llevar por el corazón, aunque haya incertidumbre, y disfrutar del momento del presente. Porque incluso cuando hay una lógica, también puede haber otra completamente opuesta, y no siempre se garantiza un resultado. Como por ejemplo, con las dietas. Hay teorías que dicen que es mejor desayunar y otras que dicen que es mejor no hacerlo, y ambas parecen tener sentido. Al final, todo depende de cada persona y del momento. Por eso, creo que sería más divertido poder liberarnos de las teorías y de las ideas fijas en todo lo que hacemos.
Ser un idol también es un trabajo que implica reprimir los propios deseos y dar a los demás.
Para empezar, yo soy alguien con una naturaleza de compartir. Da igual el ámbito: cuando algo me parece bonito o bueno, lo comparto de forma natural. Si viajo a algún sitio y como algo delicioso, quiero contarlo. Y si alguien lo desea, también quiero ofrecer mis experiencias y mi forma de pensar. En cuanto a cosas materiales como ropa o accesorios, también suelo regalarlos a otras personas. Antes se los daba a menudo a kouhais de la agencia, pero este año, cuando hice una limpieza grande de mi ropa, fui compartiéndolo todo poco a poco con gente del equipo, amigos o cualquiera que viniese a mi casa. Al compartir cosas, no solo haces feliz a la otra persona, sino que también sientes que el futuro de ese objeto será más feliz, y eso me alegra. Creo que esta mentalidad de dar me viene de familia. Podría dar muchos ejemplos, pero uno que me marcó fue cuando yo jugaba al béisbol infantil y participé en un campeonato mundial. En aquella época, mi padre le regaló un guante nuevo a un jugador chino que estaba alojado en nuestra casa. Incluso mi madre se sorprendió. Y es que yo llevaba tiempo queriendo un guante nuevo, así que era como: "¿Se lo das antes a él que a tu propio hijo?". Pero aun así, sigo respetando profundamente a mis padres. Además, después sí que me compraron uno (risas).
También hay una parte de este espíritu de dar que aprendí a través del trabajo. Ser idol implica expresarte a ti mismo, pero también contenerte y responder a lo que los demás esperan de ti. No me gusta la palabra "sacrificio personal", pero sí creo que es necesario tener esa mentalidad de compartir por los demás y un sentido de responsabilidad. Creo que es precisamente dentro de ese equilibrio entre libertad y contención donde nacen las creaciones y expresiones que llegan a atraer a la gente como entretenimiento. Con los grandes cambios en mi entorno a partir de esta primavera, seguramente también habrá cambios en mis actividades y en mi forma de pensar. Pero creo que esa mentalidad interior de hacer las cosas por alguien más, de compartir, es algo que no va a cambiar.
Y no solo en la belleza, cuando experimento algo, no quiero saber demasiado sobre la teoría. Ni siquiera leo las instrucciones en detalle. Siento que, si no lo entiendes todo demasiado, puedes elegir de forma más sincera según cómo te sientes en ese momento, y es como si te dejaras llevar por una especie de "magia" que no se puede explicar con lógica. Por supuesto, cuando se trata de trabajo o de momentos importantes, sí intento aprender bien la teoría y buscar resultados seguros. Pero en el día a día, prefiero dejarme llevar por el corazón, aunque haya incertidumbre, y disfrutar del momento del presente. Porque incluso cuando hay una lógica, también puede haber otra completamente opuesta, y no siempre se garantiza un resultado. Como por ejemplo, con las dietas. Hay teorías que dicen que es mejor desayunar y otras que dicen que es mejor no hacerlo, y ambas parecen tener sentido. Al final, todo depende de cada persona y del momento. Por eso, creo que sería más divertido poder liberarnos de las teorías y de las ideas fijas en todo lo que hacemos.
Ser un idol también es un trabajo que implica reprimir los propios deseos y dar a los demás.
Para empezar, yo soy alguien con una naturaleza de compartir. Da igual el ámbito: cuando algo me parece bonito o bueno, lo comparto de forma natural. Si viajo a algún sitio y como algo delicioso, quiero contarlo. Y si alguien lo desea, también quiero ofrecer mis experiencias y mi forma de pensar. En cuanto a cosas materiales como ropa o accesorios, también suelo regalarlos a otras personas. Antes se los daba a menudo a kouhais de la agencia, pero este año, cuando hice una limpieza grande de mi ropa, fui compartiéndolo todo poco a poco con gente del equipo, amigos o cualquiera que viniese a mi casa. Al compartir cosas, no solo haces feliz a la otra persona, sino que también sientes que el futuro de ese objeto será más feliz, y eso me alegra. Creo que esta mentalidad de dar me viene de familia. Podría dar muchos ejemplos, pero uno que me marcó fue cuando yo jugaba al béisbol infantil y participé en un campeonato mundial. En aquella época, mi padre le regaló un guante nuevo a un jugador chino que estaba alojado en nuestra casa. Incluso mi madre se sorprendió. Y es que yo llevaba tiempo queriendo un guante nuevo, así que era como: "¿Se lo das antes a él que a tu propio hijo?". Pero aun así, sigo respetando profundamente a mis padres. Además, después sí que me compraron uno (risas).
También hay una parte de este espíritu de dar que aprendí a través del trabajo. Ser idol implica expresarte a ti mismo, pero también contenerte y responder a lo que los demás esperan de ti. No me gusta la palabra "sacrificio personal", pero sí creo que es necesario tener esa mentalidad de compartir por los demás y un sentido de responsabilidad. Creo que es precisamente dentro de ese equilibrio entre libertad y contención donde nacen las creaciones y expresiones que llegan a atraer a la gente como entretenimiento. Con los grandes cambios en mi entorno a partir de esta primavera, seguramente también habrá cambios en mis actividades y en mi forma de pensar. Pero creo que esa mentalidad interior de hacer las cosas por alguien más, de compartir, es algo que no va a cambiar.
Siento que elegir cosméticos basándose en la intuición en lugar de la teoría funciona mejor; es como si ocurriera magia.
Punto fijo de observación de KameKamenashi-san, quien debutó como actor en el drama 3-nen B-gumi Kinpachi-sensei, comentó que asistió a una reunión del elenco. "¡Han pasado más de 20 años! Ni siquiera tenía sus datos de contacto hasta ahora, pero por casualidad me reencontré con uno de ellos y pude asistir por primera vez. Había muchos miembros que eran dos o tres años mayores que yo." Al parecer, las mujeres lo felicitaron por su juventud y su hermosa piel. "Me hizo feliz (risas). Tuve que irme después de la primera ronda por trabajo, pero llevé a todos al segundo lugar y se alegraron mucho. ¡Fue un momento nostálgico y maravilloso!"POR MAQUIA
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